Página personal de Demetrio José Merino Alcántara

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Octubre 2004 - Plasencia - Fuenteheridos (Huelva)

 

Fotos de setas

 

También cambiamos el destino de nuestra última etapa. Decidimos seguir hasta el sur del sur, porque había empezado a llover antes por allí y teníamos esperanza de encontrar algo. Pero primero hacemos una parada en el Camping Monfragüe, de una sola noche, para visitar a la madre de Dianora que se encuentra en uno de estos pueblos. El camping bonito y limpio, pero, ¡vaya con el tamaño de los mosquitos! Estos no te transmiten enfermedades, te matan de una estocada.

 

 

Los rabilargos te comen casi de las manos. No se asustan de los humanos, sino de los mosquitos.

 

 

Y finalmente aterrizamos en Fuenteheridos, pueblo tan bonito como su nombre, que se encuentra en plena Sierra de Aracena, muy cerca de la Peña de Arias Montano, lugar al que se retiró el confesor de Felipe II, y desde el que hay una bella panorámica de la Sierra de Aracena, con el bonito pueblo de Alájar a nuestros pies.

 

 

El dueño del camping está amoscado con su cosecha, y nos enseña el cartel que tiene distribuido por la zona. A ver quien le pone aquí dueño a las setas, si no lo tienen ni los productos de cultivo.

 

 

Al día siguiente de nuestra llegada, que empezaba el puente de los Santos, se esperaba una invasión del camping por turistas de las ciudades de alrededor. Así que las cuadrillas se apresuran a poner a buen recaudo la cosecha. Lo cierto es que lo que decía el cartel se iba a confirmar a lo largo del fin de semana. Una invasión de turistas pachangueros, con bolsas y hasta sacos de plástico, no respetaron ni cercas ni tricornios, desbordados estos por la avalancha.

 

 

 

La vegetación de la zona está representada predominantemente por castaños (le decimos al dueño que es un mentiroso por el nombre que le ha puesto al camping y nos jura que hay un madroño en algún lugar) y por alcornoques de porte tan majestuoso como el de este ejemplar.

 

 

Bella imagen de la copa de este castaño vigilado por la luna.

 

 

Y una vez instalados, preparamos la cesta para dar nuestra primera batida. Prometo que no estoy tocando ninguna castaña. Estoy observando unos rizopogones que había junto al coche.

 

 

Lo que no nos gusta mucho del camping son las medidas de seguridad. La salida de emergencia no parece cumplir la normativa.

 

 

Y, ¡por fin!, después de recorrer toda España, encontramos setas al ladito de nuestra casa. Dianora, muy satisfecha con lo que creíamos un ejemplar de Boletus edulis, pero que luego nos dicen que no es frecuente en Aracena y que probablemente sería Boletus aereus. La verdad es que por el color de la cutícula diríamos que es de la primera especie, aunque la casi ausencia de retículo en el pie podría definirlo como de la segunda.

 

 

 

De una u otra especie, lo que no cabe duda es de que ambos son excelentes comestibles, así que a la faena.

 

 

Como la cosecha es abundante, por lo general de Boletus aereus, en los que el color de la cutícula sí los define más claramente, nos montamos una industria de secado, aprovechando nuestro pequeño calentador, que nos ha proveído hasta el momento de esta deliciosa seta para preparar nuestros guisos, en especial, la deliciosa crema de boletos con castañas que conocimos en Jaca.

 

 

Solo lamentamos haber sido tan torpes como para no haber podido localizar a Luis Romero y haberle saludado. En castigo, nos mandamos nosotros mismos al lugar en el que tanto se complacen estos escarabajos.

 

 

Y un poco cansados, nos dirigimos ya a nuestra casa, recordando a la ancianita que contestaba al cura que la reconfortaba con la extremaunción diciéndole que pronto se encontraría feliz en la casa de Dios: "Padre, déjelo, que como en la casa de una...".

Aquí tenéis la casa que nos tiene prestada el banco, que, en la parte que vayamos pagando, es de todos vosotros.

 

 

Ojalá podamos repetir los momentos que hemos pasado con gente tan maravillosa en sitios tan bellos. A todos, todos, todos... muchísimas gracias por los estos momentos tan felices que hemos pasado con vosotros.

Crónica terminada en Los Villares (Jaén) el 14 de Enero de 2005