Página personal de Demetrio José Merino Alcántara

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Octubre 2004 - Valladolid - Salamanca

 

La séptima etapa de nuestro viaje estaba previsto realizarla con acampada en el camping Cubillas, de Cubillas de Santa Marta, pueblo de Valladolid muy próximo a Dueñas. También muy cerca de Cubillas se encuentra otro pueblo vallisoletano fronterizo con Palencia, Quintanilla de Trigueros, el pueblo donde nació mi abuela. Y a 8 Kms., ya en Palencia, Santa Cecilia del Alcor, el pueblo donde se casó con mi abuelo y donde vivieron toda su vida.

 

Pero no pudo ser. Habíamos llamado por teléfono al camping y nos habían asegurado que estaban abiertos. Llegamos a la una de la tarde y, a las dos, hartos de esperar en la puerta de recepción y llamar a un timbre que decía que se pulsara si no había nadie, decidimos cambiar los planes y seguir hasta Salamanca. ¡Informales! Así no se atrae el turismo.

 

A la izquierda la casa donde nació mi abuela en Quintanilla, y a la derecha la de Santa Cecilia.

 

 

En Salamanca nos esperaba Santiago Elena, que conocíamos del Micoencuentro 2003 y con el que también habíamos coincidido en el de este año. Santiago es de la Asociación Micológica Salmantina "Lazarillo", que este año organizaba sus XIV Jornadas, pero en fechas que tampoco nos coincidían. ¡Lástima! El cartel es lo más bonito que he visto en ninguna exposición micológica. ¡Qué genial idea eso de vestir a la seta de faralaes! Sevillanos, os han pisado la idea.

 

 

La Asociación Salmantina emite este boletín del que Santiago nos obsequia con un ejemplar. Muy logrado, tanto por su formato y belleza de la portada, como por su contenido, en el que participa Santiago con unas interesantes Claves de Grandes Grupos, de la familia Boletaceae y del género Boletus.

 

 

El día que llegamos, lunes, no pudimos localizar a Santiago. Luego supimos que porque se encontraba en los Lunes Micológicos de su Asociación, en los que también aprovechan para guisar y degustar las setas comestibles que recolectan. ¡Qué envidia! Aprovechamos la tarde para hacer una pequeña turné por Salamanca, ciudad maravillosa, de la que dejamos una muestra de solo sus monumentos más conocidos: la Plaza Mayor y la Casa de las Conchas.

 

 

Y, tras varias llamadas, por fin localizamos a Santiago y quedamos con él para el día siguiente. Nos hizo de cicerone de una visita por la comarca de las Batuecas y el pueblo de La Alberca, visita más turística que micológica, pues las lluvias recientes todavía tampoco habían producido su fruto por estas tierras. En la foto, junto a Dianora, el noble gorrino, uno de los pilares de la economía Salmantina, del que han sabido obtener productos que tienen poco que envidiar a los más afamados de Jabugo.

 

 

Bonitos paisajes...

 

 

... y un alto para contemplar este castaño centenario...

 

 

... y este bello arroyo rodeado de follaje...

 

 

... del que parece huir nuestro simpático amigo.

 

 

Una visita al Monasterio de San José de las Batuecas.

 

 

Por el que también anduvo San Juan de la Plus.

 

 

Imagen de la fachada del monasterio.

 

 

Y la única seta recolectada. Este ejemplar de Tricholoma colossum.

 

Por la noche, disfrutamos de una entrañable cena en casa de Santiago, preparada y servida con la ayuda de sus encantadores hijos y amenizada por las conversaciones que mantuvimos con él. Gracias por todo, Santiago. Estamos deseando corresponderte en nuestra tierra.