|
Al lado del río Ura en el valle aislado de Tabladillo, al sur de
Burgos, está enclavado el monasterio de Santo Domingo de Silos. El
cenobio fue fundado, con el nombre de San Esteban de Silos, por monjes
mozárabes venidos del Sur de España. |
|
En la entrada, esta maravilla de ciprés, Cupressus sempervirens,
al que Gerardo Diego le compuso este precioso soneto:
Enhiesto surtidor de sombra y sueño
que acongojas el cielo con tu lanza.
Chorro que a las estrellas casi alcanza
devanado a sí mismo en loco empeño.
Mástil de soledad, prodigio isleño;
flecha de fe, saeta de esperanza.
Hoy llegó, a ti, riberas del Arlanza,
peregrina al azar, mi alma sin dueño.
Cuando te vi, señero, dulce, firme,
qué ansiedades sentí de diluirme
y ascender como tú, vuelto en cristales,
como tú, negra torre de arduos filos
ejemplo de delirios verticales,
mudo ciprés en el fervor de Silos.
|
|
Su tamaño, que cabía en el soneto, no nos permitió, sin embargo, encajarlo completamente en el objetivo de la
cámara. |
|
Otras imágenes del monasterio. No entramos porque, por lo general, no
nos gusta pagar entradas en sitios que consideramos patrimonio
popular. Y aquí no creo que valga la excusa de que son fondos
necesarios para su conservación, ya que vimos carteles en la entrada
de obras que se estaban subvencionando con fondos públicos. De todas
formas, para quien quiera ver mas, o comprar sus discos de oro de
canto gregoriano, aquí está su página oficial:
http://www.silos.arrakis.es/bienven.htm |