Página personal de Demetrio José Merino Alcántara

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Octubre 2004 - Día 22 - Valonsadero - Casarejos - San leonardo de Yagüe - Navaleno

 

Camino de Valonsadero, lugar que también nos ha recomendado Javier del camping, pasamos por el embalse de la Cuerda del Pozo, también llamado de La Muedra, por haber cubierto con sus aguas el pueblo del mismo nombre, cuya iglesia sirve hoy de amparo  a las carpas que han abrazado la religión católica.

 

 

En el cruce de la carretera Soria-Burgos con el acceso a Fuentetoba (Carbonera arde, Golmayo llora y acuden los bomberos de Fuentetoba), muy cerca de Soria capital, se encuentra el Departamento de Investigación Forestal de Valonsadero de la Junta de Castilla y León. Nos atiende muy amablemente su directora, Dª. Ana Hernández, a quien se lo agradecemos desde aquí.

 

 

El Centro de Valonsadero, entre otras muchas actividades micológicas y forestales, es el encargado de organizar las Jornadas sobre los Hongos y el Bosque de Soria, que este año correspondían al número XIV.

 

 

El elevado nivel científico de estas Jornadas lo demuestra su programa. Lástima que este año se vieran obligados a suspender la exposición por la mala climatología.

 

 

Otra de sus misiones de divulgación micológica es este panel activo. Copio de su folleto: "De carácter didáctico y lúdico, compuesto por un fondo paisaje de 3x1,5 metros, pintado sobre chapa metálica, en el que se contemplan distintos aspectos del monte soriano y sus aprovechamientos forestales. Sobre dicho paisaje se integran, como elementos móviles, realizados en lámina imantada, las distintas especies arbóreas, sus hongos acompañantes, la fauna y otros aspectos interesantes que hemos pretendido señalar... puede adaptarse a distintos niveles educativos. Se realizarán sesiones específicas para niños entre 9 y 11 años de jueves a sábados"

 

 

 

 

También se dedican a realizar estudios de interacción entre las setas y la naturaleza. Es muy conocida la micorrización trufera que han hecho en un bosque de Villaciervos y que tienen en estudio. Ana nos regala este libro, muy interesante, escrito como consecuencia de otro de los estudios realizados. Nos ha sorprendido muy agradablemente la excelente labor llevada a cabo en este centro.

 

 

Y desde aquí nos dirigimos a Casarejos, donde hemos quedado para conocer personalmente a Chepe y comer con él en el restaurante Casa Julio, pero, como íbamos con tiempo sobrado, hacemos una parada en el pinar y recolectamos estas especies: Lactarius deliciosus ...

 

 

... e Hydnellum sp.

 

 

Y fotografiamos este bello ejemplar de grillo.

 

 

Después de una agradable comida, amenizada aún más con la charla de Chepe, nos dirigimos a San Leonardo de Yagüe, para llevar las especies que teníamos recolectadas y ayudarles en el montaje de la exposición, mientras Chepe se dedicaba a la determinación.

 

 

En estas primeras Jornadas de San Leonardo, hay también interesantes conferencias.

 

 

Distintos aspectos de la organización de la exposición.

 

 

Hay un gran aficionado a Ganoderma lucidum, Reishi, que organiza su rincón específico para esta seta, con tan importantes propiedades medicinales.

 

 

En la decoración de las paredes, un bonito mural con el cazador cazado.

 

 

Y más vistas de la exposición, en la que se incluyen otros aspectos forestales de la zona, como la extracción de resina, actividad hoy abandonada por haber superado los costes de producción al precio de venta, ya que ha sido sustituida por otros productos sintéticos. Felicidades a los organizadores por la belleza de la exposición y el nivel alcanzado en estas sus primeras jornadas.

 

 

Y desde aquí, camino ya de Quintanar, hacemos un alto en Navaleno, junto con Chepe y sus amigos, Ana y Paco. Otro pueblo con gran tradición micológica, pues van ya por sus XII jornadas, que celebraron ya en fechas en las que nosotros íbamos a estar muy por el sur. Aquí está instalada también una de las primeras plantas envasadoras de setas de nuestro país, que ya no nos dio tiempo de visitar. Y en este pueblo, hace mucho tiempo, conocí el primer mesón con platos micológicos que no estuvieran basados en el tradicional champiñón, El Hachero. Su revuelto de edulis me entusiasmó en su momento.

 

 

La participación de los bares y restaurantes de la zona es muy activa, organizando sus propias jornadas micofágicas.