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 Octubre 2004 -
Cuenca - Ciudad Encantada |
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Entre Cuenca y la Ciudad Encantada
encontramos este mirador, llamado Ventano del Diablo. Situado
frente a la parte alta del salto de Villalba, este
mirador natural de doble ventanal con vistas a la espléndida hoz del
Júcar, está formado por la acción de los elementos y el tiempo sobre
la roca cárstica. |
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En esta foto, vista desde el Ventano del Diablo del poblado de la
compañía eléctrica que gestiona el salto y, al fondo, el pueblo de
Villalba. |
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En el camino, una colonia de buitre leonado, Gyps fulvus, anda
buscando su sustento diario. |
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Las rutas turísticas conquenses están bien señalizadas. |
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Situada en un extenso pinar
en medio de la Serranía conquense, la Ciudad Encantada es uno de los
más bellos parajes calcáreos creado por los caprichos de la
naturaleza. En un laberinto de formaciones rocosas aparecen
fantásticas figuras bautizadas por la imaginación popular con nombres
de animales y objetos. Todo el recorrido esta señalizado, resultando
su visita un agradable paseo. Con sus puentes, calles, plazas y
moradores pétreos esta ciudad imaginaria fue declarada Sitio Natural
de Interés Nacional el 11 de junio de 1929. Su formación geológica se
remonta a la Era Secundaria.
El emblema de la Ciudad Encantada, el Tormo Alto. |
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Todas las formas tienen un
cartel que las define perfectamente.
El Tormo Alto. Monolito de 20
metros, milagro o juego de equilibrio, emblema de la Ciudad.
Los barcos. Tres enormes moles de
piedra, una flota invencible anclada en la sierra.
El perro. Guardián de una ciudad
petrificada, semeja un fox terrier.
Cara del hombre. Monumental busto
de nariz aguileña y boina.
Puente romano. Arco horadado en la
roca, arquitectura natural.
La foca. Enorme figura imaginaria
que representa una foca haciendo juegos malabares con su hocico.
Los Osos. Enormes pedruscos que
recuerdan dos osos.
El tobogán. Estrecho y largo
callejón rocoso de varios desniveles.
El mar de piedra. Plana y extensa
superficie rocosa donde la erosión del agua creó formas que simulan
olas y ondas marinas.
Lucha del Elefante y el Cocodrilo.
Enormes y caprichosas rocas, semejan la encarnizada lucha de un
elefante que lanza su trompa a las fauces de un cocodrilo.
El Hipopótamo. Inmensa roca
zooforma que recuerda un hipopótamo.
El Convento. Un arco ojival en una
pared rocosa nos transporta a la edad media.
Los Hongos. Entre los pinos
enormes bloques de piedra semejan hongos gigantes.
El Teatro. En un escenario natural
un curioso puente recuerda la embocadura de un teatro.
La Tortuga. La abertura en lo alto
de una inmensa roca parece una tortuga con su cabeza fuera del
caparazón.
Los Amantes de Teruel. Bloques de
roca que parecen los bustos de un hombre y una mujer intentando
besarse.
En las fotos siguientes,dos de sus formaciones más significativas, la foca y la cara
del hombre. |
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Y parte de su flora. |
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Cichorium intybus |
Rhamnus sp. |
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Oxalis articulata |
Marrubium sp, |
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Sarcocapnos enneaphylla |
Pinus sylvestris infectado de procesionaria, Thaumetopoea
pityocampa |
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