Página personal de Demetrio José Merino Alcántara

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JUAN ESLAVA GALÁN

Arjona (Jaén) 1948...

 

EPÍLOGO SOBRE LAS FUENTES 

De su libro: LEYENDAS DE LOS CASTILLOS DE JAÉN

 

Para Menéndez Pidal la historia EL AJEDREZ DEL REY DE SEGURA está inspirada en un episodio que cuenta el poema francés de Galien, (finales del siglo XIII). Galien es un caballero sin tacha, precursor de los grandes maestros, que da jaque mate jugando al ajedrez a un tío suyo y éste, mal perdedor, le llama bastardo y otras cosas aún más gruesas y le rompe el tablero en la cabeza. El suceso aparece también en otros poemas tales como la “Chevaliere Ogier de Danemarche” y el “Renaut de Montauban”.

 

La leyenda de LA TRAGANTIA es popular en Cazorla. El erudito Martínez Montesinos le dedicó, hace unos quince años, un fatigoso estudio en el que la compara con historias de lamias y sirenas y con otros mitos clásicos que contrastan la tibia belleza de un hermoso busto de muchacha con la viscosa repulsión del cuerpo de la serpiente. Una calabaza hueca y llena de luz, agujereada para que recuerde un rostro monstruoso, es llevada en lo alto de un palo y paseada por la noche del solsticio cazorleño como cambiante imagen de la Tragantía.

 

La TRAICIÓN DE CHINCOYA es casi una versión prosificada de la cantiga número 185 de Alfonso X el Sabio. Mucha tinta ha corrido últimamente de plumas que quieren localizar el castillo de Chincoya en uno u otro rincón de nuestra provincia, pero lo cierto es que no hay atribución segura. La historia de la imagen de la Virgen que, asomada a las almenas, pone en fuga a los infieles sitiadores no es completamente original. Leyendas paralelas abundan en la península ibérica y en otros lugares de la cristiandad. Los bizantinos asomaron, cándidamente, una imagen muy venerada de la Virgen que tenían a las murallas de Constantinopla cuando el ejército turco se disponía a tomarla por asalto en 1453; pero no dio resultado y los turcos conquistaron la ciudad.

 

La leyenda de ENFRENTE DEL TORO ESTA EL TESORO me la contó, cuando yo era niño, mi tía abuela Virtudes. Luego he leído la versión que Mozas Mesa incluye en su libro Jaén Legendario y tradicional (1935 y 1959). Las dos coinciden sustancialmente.

 

El episodio de TRAICION EN BEDMAR no es legendario pero merecía serlo y por eso lo incluimos. Ocurrió, y lo recogen diversas fuentes. Nosotros hemos seguido la más fiable de todas ellas que es el texto del cuestionario que Felipe II mandó contestar, en 1575, a todos los pueblos de España. (Se transcribe en el número 88-89 del Boletín del Instituto de Estudios Giennenses). En las ruinas del castillo de Bedmar se puede reconstruir todavía el escenario de la hazaña de don Luis de la Cueva, la puerta con acceso empedrado, el patio y el sólido alcazarejo, que tiene un algo de monumento faraónico, desde cuyos ventanales se columbran las verdes huertas de Cuadros y las alturas de Sierra Mágina.

 

UN PRESAGIO procede de la obra de Diego de Valera Memorial de diversas hazañas (1487). ¡Buena pieza estaba hecho aquel Maestre de Calatrava cuyo sino convocó asamblea de cigüeñas sobre las torres del Berrueco! 

 

La historia de EL CIEGO DE RUS aparece en el Catálogo de los Obispos de Jimena Jurado (1652). Del que era alcaide el padre del cazador, solo queda una triste torre cilíndrica de maciza mampostería. Está embutida en unas casas cercanas a la iglesia. Otra torre, hermana de la anterior, había cerca y fue demolida hace algunos años. La ermita de Santiago y la fuente del milagro sobreviven. El caso de las apariciones marianas y de la imagen soterrada se repite en muchas leyendas de la península y de fuera. 

 

LA MUERTE DE GIL BAILE alude a un personaje real. En efecto, un Gil Bayle ostentó, en 1379, el señorío de este castillo. De él habla Argote de Molina que es quien recoge su leyenda en el libro Nobleza de Andalucía (1577). El castillo señorea la cima de una elevadísima montaña que muere en la confluencia de los ríos Guadalén y Guadalimar, en la jurisdicción de Vilches. Es perfectamente visible, dominando el paisaje de la zona. Se llega a la fortaleza por la carretera que va de Linares a Arquillos, (comarcal 3210). Pasada la desviación de Guadalén del Caudillo tomar carril a la derecha y a unos cuatro kilómetros, en un llano a pie de monte, el carril corta una calzada antigua, empedrada, que sube a la meseta del cerro donde está el castillo y otras ruinas mas antiguas.

 

Un labrador me contó, sentados a la hospitalaria sombra de un pino un mediodía de agosto, la historia de EL TESORO DE CABRA, que su padre solía referirle a él cuando era chico.

 

LA CAMARA DE LAS ESTATUAS es un texto del maestro argentino Jorge Luis Borges. El a su vez lo tomó del libro de Las mil y una noches. La historia se ha atribuido, en muchos lugares y épocas, a muy distintas ciudades. Ver en ella el nombre de Jaén es una tentación y un halago.

 

Un romance anónimo del siglo XVI cuenta la trágica historia de los hermanos CARVAJALES EN LA PEÑA DE MARTOS. Nos hemos limitado a parafrasearlo torpemente.

 

DIEZ EN LA PEÑA NEGRA DE TISCAR alude a un episodio que las crónicas aseguran ocurrió en la toma de aquel famoso castillo. Este suceso inspiró una indigesta novela histórica, Pedro de Hidalgo o el castillo de Tiscar al literato de profesión don Angel Alcalá y Menezo (Primera edición: 1884 en Madrid; segunda edición, con prólogo de Juan de Mata Carriazo, 1945 en Sevilla). La portada de la segunda edición de esta novela que tiene el mérito de ser una obra menor de Zabaleta, es la que ilustra la leyenda.

 

LA YEGUA DEL VENCEDOR alude a una leyenda árabe sobre la predestinación del fundador de la dinastía nazarita de Granada, Aben Alhamar, ilustre jiennense nacido en Arjona. No consigo recordar la fuente de que procede el texto, aunque presumo que debe ser una copia casi literal. 

 

Una tradición local de Torredonjimeno es la que recoge EL NIÑO DEL MOLINO DEL CUBO. Tiene la peculiaridad de ser una historia de fantasmas que es lo que uno espera al hablar de leyendas de castillos, aunque, como vemos, los fantasmas no abundan en nuestras ruinas meridionales.

 

Volvemos al castillo de Martos con la historia de LA VALEROSA CONDESA. El episodio descrito está en la Crónica General que mandó componer Alfonso X el Sabio, en la parte referida al reinado de Fernando III, su padre. De esta fuente la toman otros autores como Argote de Molina, (Nobleza de Andalucía, 1577); el doctor Mozas Mesa, (Jaén Legendario, 1935 y 1959) y Federico de Mendizábal, (Constelación del Sur, 1964). Julio González denomina a este episodio “la fantasía de Martos”, en su Reinado y Diplomas de Fernando III, página 44, y añade “el tópico literario de unas damas defendiendo las almenas se ve en otros relatos, por ejemplo en la Chrónica Adelfonsi Imperatoris y con las armas se da como recurso de Teodomiro frente a Abdelazis en 713, (ibid, p. 308). Verdaderamente después de ver casos como éste llega uno a pensar que no hay nada nuevo bajo el sol.

 

La leyenda de MACIAS EL ENAMORADO ha gozado de gran fortuna en nuestra literatura, particularmente durante el período romántico. El primer texto extenso que nos cuenta el suceso está en el libro Nobleza de Andalucía (1577). Un juicio muy ajustado sobre Macías es el que emite el denigrado Menéndez Pelayo en su Antología de Poetas Líricos Castellanos (1890). 

 

La leyenda de EGILONA es popular en Andújar. Una versión culta y autorial, que nos parece aborrecible es la que de ella da Torres Laguna en su libro Leyendas y tradiciones iliturgitanas (1966). En ella Abdelazis se convierte al cristianismo en secreto para poder casarse con su amada y el trato de favor que dispensa a los cristianos determina que el califa decrete su muerte. Egilona muere, prosaicamente, de sobreparto. Para no estropear el efecto que la angélica descripción de Egilona hubiera podido causar en el lector eludiremos citar un texto de Claudio Sánchez de Albornoz en el que Egilona resulta ser la viuda, quizá otoñal, del depuesto rey Rodrigo.

 

Nos confesamos culpables de haber manipulado, inventándole una circunstancia personal y un móvil al protagonista, la leyenda de EL PASTOR DE LAS NAVAS, historieta muy divulgada por los libros de bachillerato de nuestra sufrida mocedad. Esta nos remonta a 1212, en vísperas del histórico encuentro/encontronazo de las Navas de Tolosa. Dice la Crónica general que un hombre de ruin aspecto se presentó ante el rey Alfonso VIII y se ofreció para sacarlo del atolladero en que estaba metido llevando a sus tropas por senda segura a través de Sierra Morena. Esta fue la primera batalla importante que riñeron cristianos y musulmanes en tierras de Jaén. Ya es coincidencia que otro guía similar aparezca, también providencialmente, en la última contienda de este secular enfrentamiento, la guerra de Granada, con ocasión de la toma de Cambil por Fernando el Católico. Verdaderamente Dios siempre tuvo mucha mano en estas tierras del Santo Reino.

 

La leyenda de LA CRUZ EN EL ALCAZAR DE BAEZA explica la denodada resistencia de la guarnición cristiana del alcázar de Baeza cuando, a la muerte del reyezuelo al-Bayasi y ruptura de las hostilidades, los moros baezanos intentaron recuperar su libertad y su alcázar. Es una historia que fatiga las imprentas desde que estas se inventaron. Cada nueva versión amplía y añade nuevos detalles. Nos parece más pura la de Argote de Molina.

 

EL TESORO, un texto del escritor e investigador giennense Francisco Olivares Barragán, se inserta aquí en reconocido homenaje a cuanto este autor ha hecho en muchos años de solitaria defensa de nuestros castillos.

 

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